Entradas

CORPUS ES UNA ESTAFA Y LO AMBIENTAL ES EL MENOR DE LOS PROBLEMAS

La pregunta correcta no es si Corpus producirá electricidad. Naturalmente que la producirá. La pregunta es para qué queremos esa electricidad y qué modelo estamos intentando mantener con ella. Si la respuesta es sostener una electrificación masiva que necesita multiplicar la minería, mantener cadenas industriales gigantescas y preservar un crecimiento material permanente, entonces Corpus no es una solución al declive energético: es una huida hacia adelante. Hay una manera muy cómoda de defender Corpus: convertir toda la discusión en una pelea entre "ecologistas" y "desarrollistas". De un lado quedarían quienes hablan de las 13.000 hectáreas que serían inundadas, las familias campesinas desplazadas y la alteración del Paraná; del otro, quienes prometen megavatios, desarrollo e industrialización. Esa discusión está mal planteada. Los impactos ambientales de Corpus son reales y suficientemente graves como para justificar una oposición firme, pero no son el principal pr...

HACIA UN MAPA SIN PETRÓLEO: PENSAR COMO CUENCA.

Miremos durante unos minutos un mapa político de Misiones y tratemos de observarlo como si nunca hubiéramos visto uno antes. Allí aparecen los municipios, las rutas, las ciudades, los departamentos, las fronteras, Posadas como capital, los grandes corredores que conectan el territorio y las líneas que delimitan jurisdicciones. Todo parece natural porque hemos aprendido desde niños a pensar el territorio de esa manera. Pero ese mapa no representa simplemente la geografía de Misiones. Representa una determinada civilización. Las rutas conectan centros de producción y consumo, las ciudades concentran población y servicios, las fronteras separan jurisdicciones nacionales, las infraestructuras permiten trasladar personas y mercancías y los municipios administran territorios cuya escala fue pensada dentro de una sociedad capaz de sostener grandes flujos de energía y materiales. Si miramos con detenimiento, debajo de cada ruta, de cada camión, de cada maquinaria agrícola, de cada desplazamien...

DOS MISIONES Y UN CORPUS: ¿Y SI HACEMOS ELECTRICIDAD CON MANDIOCA?

El debate energético en Misiones está secuestrado por un falso dilema: o aceptamos la represa Corpus, o condenamos a la provincia a vivir a oscuras, dependiendo de generadores diésel que devoran divisas. Esta falsa disyuntiva es la trampa narrativa perfecta para evitar la discusión de fondo: cómo construir una transición energética justa, descentralizada y soberana, que no pase por hipotecar nuestros ríos sino por repensar radicalmente cómo producimos, consumimos y distribuimos la energía que necesitamos. Si tomamos el ejemplo del convenio de Yacyretá con el departamento de Misiones en Paraguay, el proyecto de Fortalecimiento a la Agricultura Familiar que la EBY financia con más de 16.000 millones de guaraníes anuales (unos 2,6 millones de dólares), veremos que ese monto alcanzaría no para los dos generadores que hoy operan en Bernardo de Irigoyen y San Antonio, sino para dieciséis generadores de 400 kVA funcionando ocho horas diarias durante seis meses al año, lo que demuestra que el ...

VACA MUERTA: FMI Y SAQUEO EN BICICLETA

La fotografía de la representante del FMI en Vaca Muerta no fue un acto de constatación técnica, sino la pieza central de una estrategia de marketing financiero diseñada para sostener la ficción de que Argentina tiene un plan de pago creíble. Los organismos financieros no necesitan ver petróleo para saber que sale de la tierra; necesitan que el mundo crea que el proyecto es rentable para seguir otorgando créditos que, en realidad, están destinados a cubrir el boquete de una economía que se desangra mientras se promociona un espejismo energético. El FMI no vino a certificar nada, vino a apuntalar una narrativa porque sabe, como lo saben las petroleras y como lo saben los mercados, que sin ese respaldo institucional la bicicleta financiera se frena y el castillo de naipes se derrumba. Argentina es el mayor deudor del Fondo y cada salvataje es una confesión de inviabilidad: si Vaca Muerta fuera la máquina de dólares que prometen, no haría falta que el Estado garantice un tipo de cambio di...

SEDACIÓN PALIATIVA: CAPITALISMO Y LA BUENA MUERTE

Estás tendido en una camilla y no recuerdas exactamente cuándo te acostaste en ella. Tal vez fue hace años, tal vez fue hace décadas, tal vez fue el día en que por primera vez alguien te dijo que el mundo era tuyo y que siempre habría más. El cuerpo aún está aquí, palpable, pesado, con su respiración que sube y baja, con su corazón que late contra las costillas, con esa pequeña molestia en la espalda que lleva años y que ya casi has olvidado. Pero la conciencia, esa que antes se movía con agilidad entre el deseo y la conquista, entre la carencia y el objeto que venía a llenarla, la conciencia ya no está del todo presente. Flota. Se dispersa. Se pliega sobre sí misma como una tela que se arruga y se estira sin dirección. Ya no sabes bien si el malestar que sientes viene de tu cuerpo o de la conciencia que lo habita, porque ambos, cuerpo y conciencia, han empezado a separarse, y esa separación es la sedación. No se trata de compasión. No se trata de aliviar el dolor de un cuerpo que se a...

EXTIRPAR EL PBI, ADOPTAR EL SUMAK KAWSAY

Durante casi un siglo la humanidad aceptó una de las mayores ficciones intelectuales de la historia: que el bienestar podía resumirse en una cifra llamada Producto Bruto Interno. Desde entonces, gobiernos, bancos, organismos internacionales y universidades comenzaron a comportarse como si el crecimiento del PBI fuera el sinónimo indiscutible del progreso. Sin embargo, el PBI jamás midió el bienestar. Mide únicamente el valor monetario de los bienes y servicios intercambiados en el mercado. Si un bosque es destruido para vender madera, el PBI crece. Si una enfermedad obliga a gastar millones en medicamentos, el PBI crece. Si una inundación destruye una ciudad y luego hay que reconstruirla, el PBI vuelve a crecer. El indicador jamás pregunta si una sociedad es más feliz, más justa, más resiliente o más libre. Solamente contabiliza dinero en movimiento. Es como si un médico pretendiera diagnosticar la salud de una persona limitándose a pesarla. El paciente puede haber ganado peso porque d...

NO A CORPUS, SÍ A LA ENERGÍA CORRECTA

Durante décadas nos enseñaron que el desarrollo consistía en hacer a la sociedad cada vez más grande, más tecnológica y más sofisticada. Sin embargo, la antropología social y cultural ofrece una perspectiva mucho más interesante. Una sociedad compleja no es simplemente una sociedad con más habitantes o con mayor desarrollo tecnológico. Es una forma de organización caracterizada por un elevado grado de especialización, coordinación e interdependencia entre personas e instituciones. Su funcionamiento depende de una extensa red de infraestructuras, burocracias, sistemas financieros, cadenas de suministro, redes de transporte, conocimiento especializado y mecanismos permanentes de administración del poder. Todo ello requiere un flujo continuo y creciente de energía y materiales. La complejidad, por lo tanto, no es un estado natural ni un indicador automático de progreso: es una estrategia de organización cuyo mantenimiento tiene un costo biofísico cada vez mayor. Pero existe un aspecto que...