ECOLOGÍA DE LA MENTE: HACIA LA THANATIA COGNITIVA
La crisis contemporánea suele describirse como una suma de problemas: climáticos, energéticos, económicos, políticos o tecnológicos. Sin embargo, esa fragmentación oculta una posibilidad más profunda: que todas estas dimensiones formen parte de un mismo proceso termodinámico de reorganización civilizatoria. La clave no estaría en cada crisis aislada, sino en la reducción progresiva del excedente energético que sostuvo durante dos siglos la expansión industrial. Cuando ese excedente disminuye, el sistema no se detiene: se reconfigura. Y esa reconfiguración afecta simultáneamente a la materia, a la tecnología y a la conciencia. Durante la fase de expansión basada en combustibles fósiles de alta calidad, la civilización pudo sostener altos niveles de complejidad mediante abundancia energética. Infraestructura, transporte, industria, guerra, educación y cultura crecieron bajo la premisa implícita de una energía accesible y relativamente barata. Pero cuando ese excedente comienza a declina...