DESPIERTEN, GIGANTES: EL EJEMPLO DE IBICUY Y EL PODER QUE TIENEN TODOS LOS PUEBLOS
Parece una contradicción imposible: una provincia que prohibió la fractura hidráulica en su territorio se convirtió en la principal proveedora del insumo más crítico para hacerla en otro lugar. Entre Ríos aporta entre el 70 y el 80 por ciento de la arena que Vaca Muerta necesita para fracturar sus pozos. Cada pozo requiere entre once mil y quince mil toneladas del material. Para llevarlo hasta Neuquén se movilizan entre mil quinientos y dos mil camiones por día recorriendo más de mil doscientos kilómetros. Ese flujo logístico mueve casi mil millones de dólares anuales solo en fletes. La industria petrolera, acostumbrada a operar con la complicidad de gobiernos y tribunales, miró el mapa y vio dos pequeños pueblos aparentemente dormidos en el delta del Paraná: Ibicuy y Diamante. Vieron casas bajas, calles de tierra, gente de campo y de isla. Subestimaron por completo a esa gente. Y es que las petroleras nunca entendieron que los pueblos chicos y tranquilos son, en realidad, gigantes que...