Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2026

POR QUÉ MÁS DECLIVE ENERGÉTICO ES MÁS EXTRACTIVISMO

Uno podría creer que si la energía se vuelve cada vez más difícil de obtener, si los recursos cuestan más sacarlos del subsuelo y las señales de agotamiento se multiplican por todas partes, entonces la economía tendría que frenarse y la presión sobre el territorio se aliviaría un poco. Pero no ocurre eso; ocurre exactamente lo contrario. Hoy vemos más minería, más explotación de litio, más petróleo no convencional, más deforestación, más infraestructura extractiva y, sobre todo, más deuda para financiar todo ese frenesí. Muchos interpretan esto como una prueba de fortaleza económica –"mira todo lo que estamos produciendo"– pero yo creo que hay que leerlo al revés: no es fortaleza, es la manifestación de una dificultad creciente para sostener el metabolismo energético de nuestra sociedad industrial. Hubo una época, la de los grandes yacimientos convencionales, en la que la energía realmente trabajaba para expandir la sociedad: ese petróleo barato y de alta calidad energética p...

Y DALE CON CORPUS: VAMOS A DEBATIR SOBRE ENERGÍA ENTONCES

La reaparición del debate sobre Corpus impulsada por Martín Arjol no representa ninguna novedad histórica ni ninguna visión estratégica superadora para Misiones. Representa, en realidad, el retorno de un viejo imaginario desarrollista incapaz de comprender la magnitud de la crisis civilizatoria contemporánea. Un discurso anacrónico sostenido por sectores políticos que continúan atrapados en la lógica del crecimiento infinito aun cuando el propio sistema industrial comienza a mostrar síntomas evidentes de agotamiento material, energético y económico. Cuando Arjol afirma que “sin energía no hay crecimiento”, realiza una confesión involuntaria extraordinaria: reconoce que toda la arquitectura del capitalismo industrial depende de energía abundante y barata. Allí aparece el problema central de nuestra época. Esa abundancia energética que sostuvo el siglo XX ya no existe en las mismas condiciones. El petróleo barato fue una anomalía histórica irrepetible. El crecimiento ilimitado fue posibl...

COMBATIR COMO COMBATE EL MONTE

Hay personas que sienten culpa por estar agotadas de este mundo, como si su cansancio fuera una falla individual, una incapacidad personal para adaptarse correctamente a la velocidad de la época. Pero no es un defecto. Es una percepción lúcida. Porque existe un agotamiento que no nace simplemente del exceso de trabajo o de los problemas cotidianos, sino de algo mucho más profundo: vivir dentro de una civilización que ha roto su relación con la vida. El extractivismo no solo arrasa con bosques, minerales, ríos o semillas. También arrasa con el tiempo interior, con la capacidad de contemplar, con la experiencia de comunidad, con la sensación de pertenencia y de sentido. Nos mantiene hiperestimulados y, al mismo tiempo, profundamente desconectados. Extrae incluso nuestra atención y nuestra energía emocional. Por eso tantas personas sienten una angustia difícil de explicar, una tristeza sin objeto preciso, una sensación persistente de vacío. No es solamente un problema psicológico individu...

DISCUTIR LA TIERRA EN TIEMPO DE FRACKING

Para entender lo que realmente está en juego con Vaca Muerta, primero tenemos que hacer un pequeño esfuerzo didáctico porque la categoría central de este problema no es el barril que se extrae sino el barril que sobra. Imaginemos por un momento a un agricultor que cada mañana debe caminar hasta un pozo para traer agua para sus cultivos. Si el pozo está a diez metros de distancia, camina veinte metros entre ida y vuelta, llena su balde de diez litros y vuelve. Por cada diez litros que trae, invierte energía para mover veinte metros. Ese gasto es pequeño, casi despreciable, y el excedente de energía que le queda para sembrar, cosechar, regar más superficie o simplemente descansar es enorme. Pero si el pozo está a quinientos metros, entonces cada balde de diez litros le exige caminar un kilómetro entero. El esfuerzo físico que invierte para conseguir el mismo volumen de agua es abrumadoramente mayor. Al final del día, quizás ambos agricultores hayan traído la misma cantidad total de agua,...

DE DUBAI A LA SELVA SIN COLISIONES

Lo que vivís no es una mala racha. No es que tomaste malas decisiones o que el país está especialmente loco esta vez. Es otra cosa. Es que el mundo que conocíamos —empleo estable, consumo, crédito, energía barata— se sostuvo durante décadas sobre una base que se empieza a agotar. No era una mentira. Era real. Hubo crecimiento, industrialización, derechos conquistados. El problema es que esa forma de organización dependía de una fuente de energía —petróleo y gas baratos— que ahora entra en declive. Y la derecha aprovecha esa grieta para hacer su negocio: te dice que todo era mentira para justificar que destruyan lo poco que queda. Pero no te confundas. El problema no es que hayamos intentado construir bienestar. El problema es que el piso energético de ese modelo se está moviendo. Para entenderlo en carne propia, mirá esto. El precio barato de la energía hacía que todo fuera más fácil: el camión que llevaba la verdura desde Misiones hasta Buenos Aires pagaba poco gasoil, entonces el fle...

Misiones: el corazón rebelde de un mundo que busca renacer

En medio del declive energético global, cuando la civilización industrial empieza a mostrar grietas cada vez más visibles, Misiones se vuelve uno de los territorios más importantes de la Argentina. Y quizás del continente. No porque tenga grandes centros financieros, ni gigantes tecnológicos, ni complejos industriales monumentales. No. La cosa va por otro lado: todavía conserva algo infinitamente más valioso. Biodiversidad. Cultura campesina. Minifundio. Capacidad concreta de producir vida. En un planeta que se enfrenta al encarecimiento de la energía, a la fragilidad de las cadenas logísticas y al agotamiento del modelo extractivista, la existencia misma de miles de chacras diversificadas adquiere un valor estratégico enorme. Pero hay una tragedia: gran parte de la sociedad todavía no logra entenderlo. Porque durante décadas nos entrenaron culturalmente para admirar exactamente lo contrario: consumo ilimitado, gigantismo económico, dependencia absoluta de los mercados globales. Acá es...

LA PLENITUD DE LO SUFICIENTE

Claramente me estoy quedando viejo... Estaba meditando que el declive energético de la sociedad contemporánea puede verse desde la vejez como analogía. Y cuanto más pensaba en ello, más evidente se volvía que no estamos únicamente ante una crisis económica, tecnológica o geopolítica, sino ante una transformación mucho más profunda: una modificación del metabolismo mismo de la civilización. La modernidad industrial fue construida sobre una gigantesca expansión energética sostenida por el petróleo barato. Esa abundancia permitió acelerar los ritmos de vida hasta niveles inéditos en la historia humana. Todo debía crecer, multiplicarse, moverse más rápido, producir más, consumir más y llegar más lejos. La velocidad se convirtió en sinónimo de progreso y la desaceleración pasó a interpretarse casi como una enfermedad. Sin embargo, ningún organismo puede sostener indefinidamente un estado de expansión acelerada. La biología conoce los límites. Los ecosistemas conocen los límites. También el ...

LOS JÓVENES Y LA CRISIS DEL YO FÓSIL

“Encuentra tu propósito”, “sé quien realmente eres”, “dedícate a lo que amas”. Pocas ideas sintetizan mejor el espíritu de nuestra época que esas frases repetidas hasta el cansancio por universidades, empresas, influencers, psicólogos, gurús motivacionales y plataformas digitales. El joven contemporáneo crece convencido de que existe en su interior una identidad auténtica esperando ser descubierta, una especie de esencia individual única que debe ser realizada a través de una vocación personal. Sin embargo, rara vez nos detenemos a pensar que esa idea de libertad individual absoluta no es una verdad universal de la condición humana, sino una construcción histórica profundamente ligada a la civilización fósil.  El petróleo no solo movió automóviles, aviones y cadenas logísticas globales. También sostuvo una determinada forma de conciencia. Una forma extremadamente especializada de adaptación sistémica que convenció al individuo de que su integración funcional dentro de la megamáquin...

LA CASTA POLÍTICA CAERÁ CON SU MADRE: LAS SOCIEDADES COMPLEJAS

Hoy leí un artículo de infobae.com⁠� que describía las enormes dificultades logísticas para trasladar maquinaria pesada desde los puertos argentinos hasta los proyectos de megaminería en la cordillera. A primera vista podría parecer simplemente una nota técnica sobre transporte industrial. Sin embargo, detrás de esa noticia se esconde una radiografía brutal del agotamiento de las sociedades complejas. Lo que allí se describe no es solamente el traslado de una excavadora o de un camión minero. Estamos viendo el esfuerzo gigantesco que necesita hacer hoy la civilización industrial para sostener actividades que hace apenas algunas décadas parecían simples, rentables y naturales. Mover maquinaria minera implica barcos de gran porte, combustible abundante, carretones especiales, rutas asfaltadas, puentes reforzados, neumáticos gigantes, repuestos importados, satélites, financiamiento internacional, cadenas globales de suministro y estabilidad geopolítica. Cada una de esas piezas depende de ...

NEGENTROPÍA: LA VIDA DESPUÉS DEL PETRÓLEO

Hace tiempo me di cuenta de que odio la palabra resiliencia. No por capricho semántico ni por una cuestión de estilo, sino porque detrás de esa palabra aparentemente positiva se esconde una de las operaciones ideológicas más sofisticadas de nuestra época. La resiliencia aparece siempre envuelta en un aura de madurez emocional y sabiduría práctica. Gobiernos, empresas, organismos internacionales y discursos terapéuticos la repiten como un mantra: debemos ser resilientes frente al colapso climático, frente a la precarización económica, frente a la ansiedad, frente a la incertidumbre energética y frente al deterioro generalizado de las condiciones de vida. Pero cuanto más escuchaba la palabra, más incómoda me resultaba. Había algo profundamente vacío en ella. Algo resignado. Algo parecido a una pedagogía del aguante. Entonces comprendí el problema: la resiliencia no propone transformar el sistema que produjo la crisis. Propone soportarlo. Adaptarse. Continuar funcionando aun cuando todo a...